jueves, 23 de febrero de 2012



Hacía mucho tiempo que, con mis propias manos, no apretaba a alguien para romperle los huesos y prometer algo que jamás cumpliré. Ocurre que se me da muy bien despedazar en trozos muy pequeños a una persona, pero no sostenerla entre mis brazos.
Matías Candeira.

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quien se derramó en letras...