martes, 15 de febrero de 2011



He sido bombeada por su sangre a falta de la mía.
He sido inhalada/exhalada tantas veces que olvidé mi nombre,
lo dejé tirado junto a su cama,
y al lado de su almohada anclé mi última costilla.
He sido mil grietas en sus labios
y un corazón en su entrepierna.
He sido el blanco y negro de la foto de sus ojos.
He sido corazón cuando la razón me cerró la puerta
tras verme en sus ojos aquel día,
ese día en el que él se tornó primavera
permanente en mis pestañas.
Y, sobre todo, he sido asociativa.
ASOCIATIVA entre su cuerpo/corazón
y todo lo mío.