miércoles, 7 de diciembre de 2011

Por dónde lo vea...
me vuelvo a repetir:
NO MAMES!

lunes, 12 de septiembre de 2011



TÚ TIENES QUE RECORDAR/ME:
Fuiste salvado de morir en la cruz
por una dama que fuma marihuana
escribe cantos y cuentos
,
y es mucho más amable que la última,
...mucho mucho más amable,
y su sexo es tan bueno o mejor...
Tengo a Alejandro en las venas
por la sangre se me metió.
Es como una droga cualquiera
es necesidad, es amor.

A LA PUTA QUE SE LLEVO MIS POEMAS



Algunos dicen que debemos eliminar del poema
los remordimientos personales,
permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero
¡POR DIOS!
¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero?
Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones borrachos y enfermos
en el rincón.
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50,
pero no mis poemas
.

No soy Shakespeare
pero puede ser que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros.
Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía. 


c.bukowski



lunes, 30 de mayo de 2011


Surgió así de rápido,
porque los grandes cambios
parten de las explosiones.
De pasar de ser un punto, 
a un sistema independiente.
Lo frenético siempre ha gobernado
(por eso el caos, las tinieblas)
Yo lo sé amor,
porque me lo has repetido 
las noches en que te ausentas:
Nadie te dijo que yo existía,
pues antes de mí, la nada,
lo cotidiano, los meses sin flores.

jueves, 24 de febrero de 2011

DE CRONOPIOS Y OTRAS COSAS

El cronopio, “ese ser desordenado y tibio”, es un poeta colectivo. En otras palabras, los poetas de todos los tiempos, y sobretodo bajo el sistema de producción capitalista, se han caracterizado por una triste y oscura soledad que los obliga a crear nuevos mundos donde la poesía se torna colectiva y las cosas tienen nuevos nombres, victoriosos, que vistos de cerca, representan una ruptura total con la agonía.

Los poetas sueñan, desde el fondo de su sangre, una sociedad poética colmada de Eros y libertad; y el cronopio es el ciudadano de una sociedad de ese talante, es una clase social o estado del espíritu que permite hacer de la poesía una conciencia real dentro de un espacio y tiempo determinados. El cronopio es la oportunidad que se da el hombre para hacer de su sociedad una obra de arte, un poema genial, conciencia de la necesidad de ser poetas como colectividad y como humanidad.



Por eso es que actualmente los famas, amigos del poder y de la señora seriedad, viven molestando, burlándose y rompiéndole el alma a los cronopios que buscan ocupaciones raras, felices, basadas en lo extraordinario. En tanto sedientos de lo fantástico, los cronopios vienen a ser vulnerados, en términos de su ensoñación objetiva, léase libertad, por las costumbres viejas y arrugadas de unos famas que temen caerse de espaldas o que etiquetan los recuerdos y los cuelgan de las paredes de la sala.

Para otros lectores de Cortázar, los cronopios son simplemente: niños. Esta interpretación no es descabellada en tanto la relación fama-cronopio es una relación lineal, vertical, en la que los cronopios juegan a tatuar el agua, a devorarse el mundo como si fuera una galleta, mientras los famas están ocupados en el Gran Asunto, adheridos a la Gran Costumbre, explicando lo inexplicable, comprando el diario para tragárselo en ayunas, coqueteándole a las esperanzas con nudos de corbata que los ahorcan, aglutinados en conciertos de piano que quiere romperse, felices porque tienen un reloj-pulsera al que se condenaron a darle cuerda… mientras tanto, los cronopios están vendiendo trocitos de agua de colores, adornando monumentos con trozos de mangueras amarillas; siguiendo con la vista una baba del diablo; buscando la llave de la puerta en la mesa, en el cuarto, en la casa, en la calle, hasta quedarse por fuera y saberse sin llave para abrir la puerta; recetando para los males del cuerpo un ramo de rosas; odiando a sus padres.





En medio de tregua y catala, los cronopios asumen el mundo como algo que necesariamente debe ser roto por una pelota, o por un beso. Así, hay una relación directa entre ser niño, ser poeta y ser cronopio: la ensoñación total de los instantes enredados en los juegos. En el fondo, ser poeta es pasársela jugando con el lenguaje, arrancándole los brazos, estrellándolo contra las paredes, limpiándolo con la panza después de estropearlo en los charcos de la calle. En el fondo, también, ser revolucionario (léase cronopio), significa beberse en ayunas el mundo y quejarse todo el día por el dolor de estómago; adherirse a la piedra para esperar que le nazcan alas para que, en vuelo, podamos lanzarle mariposas. Y ser niño es simplemente andar boquiabierto descubriendo el mundo con las uñas, odiando lo negro y lo blanco, amando el marrón de las eras imaginarias, construyendo la historia a cuenta de cantos y raspones en las rodillas… Invención de una ciudad de hombres y mujeres limpios de sombra y aptos para el amor verdadero…


De esta forma, sólo un cronopio, o alguien con alma de cronopio, a saber, un poeta, “un gigante con cara de niño”, podía imaginarse la existencia de seres delirantes como los cronopios. Y ese alguien que anda por ahí, es Julio Cortázar.

martes, 15 de febrero de 2011



He sido bombeada por su sangre a falta de la mía.
He sido inhalada/exhalada tantas veces que olvidé mi nombre,
lo dejé tirado junto a su cama,
y al lado de su almohada anclé mi última costilla.
He sido mil grietas en sus labios
y un corazón en su entrepierna.
He sido el blanco y negro de la foto de sus ojos.
He sido corazón cuando la razón me cerró la puerta
tras verme en sus ojos aquel día,
ese día en el que él se tornó primavera
permanente en mis pestañas.
Y, sobre todo, he sido asociativa.
ASOCIATIVA entre su cuerpo/corazón
y todo lo mío.

jueves, 3 de febrero de 2011

Enero



Este mes, hemos gastado más dinero
en preservativos que en comida,
Hemos gemido más que todas nuestras heridas juntas,
hemos amado más que todos los corazones
de este puto mundo…
-tanto, que aún no entiendo
cómo es posible que no se nos agote el amor-
Nos gastamos sin pensarlo,
-una y otra vez-
ese disco que nos parece genial.
Sigo aprendiendo la manera
de conjugar correctamente todos tus verbos,
tú reduces el mundo a la unión perfecta de mis piernas,
y mi cadera solo cobra vida en tu cama,
y mis pezones son dos girasoles negros,
que sólo florecen entre tus manos/labios;
Aprendiste el recorrido exacto de todos los lunares
sobre mi piel –hasta los que no conocía-
Aprendi con santo y seña
tus gestos/sonidos cuando amas.
Para mí sólo existen dos tipos de hombres:
los antiguos que amo, y tú.
Tú eres todos los hombres que conozco,
Sabines, Benedetti, Girondo, Huidrobo, Bukowski,
-y demás-
Eres el hombre aquel que me lastimó,
el que siempre me amó en secreto,
También eres aquél que está enamorado de mis letras
-y quién las provoca-
Eres el que hace esta grámatica tan perfecta
Yo no soy ni Gioconda, ni Mistral y mucho menos Pizarnik
-claro está-
No tengo ojos, labios, mente, ni piel de poeta.
Tengo un par de ojos cristalizados,
-que dilatan la pupila si te miran-
[y si miras bien,
podrías ver al mismísimo Diablo en ellos]
Unos labios venenosos
-que aún no marchitan-
la mente atrofiada
-pensar es un fraude-
y una piel morena
-que se agrietará con el paso del tiempo-
También tengo un alma rota,
llena de fisuras, y un corazón
a cuenta gota.
Sé por ejemplo,
Sé que soy la peor mujer que pudiste encontrar,
Tengo unas alas medio rotas,
un corazón mutilado,
las palabra fracturadas


pero agradezco tanto lo que pasó aquél día:
Pusiste tus heridas, sobre las mías,
y esperaste pacientemente
a que se amaran.
Entre pares e impares se nos fue la noche,
entre amigos, cervezas y frases celebres de poetas e intelectuales.

Dices que admiras mi labia cuando me meto en conversaciones trascendentales entre humo y palabras sucias.

Llevo años estudiando la forma de darle la vuelta a todo,
incluso hasta a mi propia vida, 
 
A mi me gusta la sonrisa en tus ojos,
¿sabes?,
que digas que te sobran contactos
para montarle una exposición a mi arte...

Encuentro

 A veces pensábamos en como nos sacudiría el amanecer
mientras follábamos como desconocidos,
como locos que saben la fecha y la hora exacta
en que ocurrirá un cataclismo.
Luego de leernos las letras de la espalda
y pasarlas con cigarrillo, nos metíamos en las sábanas.













Ahí si que el mundo se volvía un poco mas soportable.
-O no soportable-
pero si envuelto en un caos mejor.


Podemos llevar tormentas en los ojos,
dolernos por capricho/por puros huevos
-Porque los dolores siempre están en potencia-
En el día de tu Cumpleaños,
Sólo tu cuerpo Sería capaz de Entenderme!




25 años de darle tu inmensa luz
a este jodido mundo,mi amor!

Escribir/te

 
 
"Escribo porque mi cerebro se comunica mejor con mis manos que con la lengua.
Porque el papel es un filtro, una coraza, entre mis palabras y los ojos del otro.
Porque me odio menos escribiendo que hablando. 
Porque mientras escribo puedo corregir, escoger una por una las palabras 
y nadie me interrumpe ni se desespera mientras las encuentro.
Por un ameno vicio solitario."